Totalitarismo

TOTALITARISMO

Se denomina totalitarismo al régimen político en el que un partido único de masas, dirigido normalmente por un líder carismático, aspira al control y dirección total de la vida de un Estado.

CONTENIDO

1. CONCEPTO
1.1 Definición y origen del término
1.2 Características
1.3 Diferencias con el autoritarismo y el absolutismo
1.4 Contexto en el que aparece el término

2. CASOS
2.1 Fascismo italiano
2.2 Nazismo
2.3 Stalinismo

3. OTROS CASOS
3.1 Comunismo
3.2 Totalitarismo e Islam

4. VEÁSE TAMBIÉN
5. REFERENCIAS
6. BIBLIOGRAFÍA

1. CONCEPTO

1.1 Definición y origen del término

En el régimen político del totalitarismo el poder se sustenta en una fuerte manipulación ideológica mientras que la desobediencia es reprimida por la policía y, en última instancia, por el ejército. En los totalitarismos, el partido único tiene el monopolio de la ideología oficial y de la legalidad, por lo que no se permite la existencia de ninguna otra formación. La disciplina es plena tanto dentro del partido como fuera de él, y utilizan el terror para evitar la desobediencia1.

El uso del término “totalitario” se atribuye a Giovanni Amendola para referirse al gobierno de Benito Mussolini, si bien Il Duce lo emplearía luego para referirse a su propio régimen. A partir de ese momento el término comenzaría a ser empleado de forma más genérica para referirse a un cierto tipo de régimen político, siempre con una connotación negativa2.

Este concepto describe y resume en una sola noción diversas ideologías y regímenes que atacan, mediante ciertas prácticas muy concretas, a los hombres, no puede ser amoral; por fuerza ha de fundarse sobre una sólida actitud ética3.

1.2 Características

Estos regímenes contienen siempre en su estructura un núcleo limitado que controla todo el poder político, el cual se extiende sobre todas las esferas de la sociedad, revolucionándolas (sistema de gobierno, economía o cultura entre otras), recurriendo frecuentemente a la guerra, ya sea para liberar tensiones internas como para alcanzar una serie de objetivos ideológicos, entre los que se encuentra una rivalidad con el liberalismo, por ejemplo. Más allá de la guerra, usan todo tipo de violencia y represión, tanto en perspectiva interna como externa, para combatir democracias y multiplicar dictaduras de similares características4.

Dicha violencia indiscriminada se basa en un recorte de derecho y libertades total o casi total, pasando desde el irrenunciable e irrebatible derecho a la vida, monopolizada por el Estado a su antojo, hasta libertades de expresión, asociación…

En referencia a los totalitarismos, se pueden establecer estas características comunes5:

  1. 1) regímenes colectivistas, contrarios a la autonomía del individuo
  2. 2) conducentes a la homogeneización incluso a la eliminación masiva de los seres humanos que incorporan a su dominación;
  3. 3) se fundan en ideologías que pueden ser tanto míticas como utópicas, pero que en todo caso imponen una enorme ficción por encima de la realidad cotidiana, usualmente mediante
  4. 4) un uso masivo de la propaganda y la supresión de la prensa libre
  5. 5) acaban por la fuerza con toda organización que discrepe de su visión total y absoluta, con lo cual suprimen o contravienen el régimen de libertades
  6. 6) definen enemigos objetivos, de cuya destrucción aseguran que depende la supervivencia de su movimiento, a menudo involucrándose en guerras y genocidios que, paradójicamente, también los conducen a su propia destrucción; y por último
  7. 7) manifiestan de forma inequívoca un absoluto desprecio por la democracia liberal y sus valores e instituciones

El totalitarismo se ha dado en ciertos casos en países muy desarrollados, excluyendo la idea de que sólo afecta a países subdesarrollados o poco desarrollados. Para H. Arendt los orígenes del totalitarismo se encuentran en el antisemitismo y en el imperialismo6.

1.3 Diferencias con el autoritarismo y el absolutismo

Según Linz, el totalitarismo se distingue del autoritarismo en su aspiración a controlar la totalidad de los aspectos de la vida y en movilizar constantemente a grandes masas de seguidores. Esto se va a manifestar especialmente en los mecanismos de socialización política (educación, cultura, medios de comunicación). El totalitarismo busca la politización de la vida cotidiana y la abolición de la sociedad civil7.

El totalitarismo se diferencia también con el absolutismo en que no se justifica en motivos divinos o religiosos, que incluso podrían constituir un límite a su poder. El Estado se coloca en esa posición suprema y por ello puede controlar todos los ámbitos y aspectos vitales8.

1.4 Contexto en el que aparece el término

Según Christopher Hitchens9, el término se originó en el seno de debates del comunismo organizado. Al poco tiempo de haber tomado Stalin el poder, el agente de la Komintern Viktor Serge lo acuñó para usarlo de forma peyorativa contra el nuevo dictador.

Para el historiador Robert Service10, el término se originó gracias a Mussolini, pero dicho autor alude que su extensión y uso se debió al trabajo de la exiliada judía del III Reich Hannah Arendt en su obra, ''El origen del Totalitarismo’’.

Lo que sí está claro es que el totalitarismo aparece en el primer tercio del siglo XX, basados en ciertas ideas de pensadores y teóricos a lo largo del siglo XIX.

2 CASOS

2.1 Fascismo italiano

Es conocido como el régimen totalitario original, cuando en realidad no es así, pero lo que sí hizo Mussolini fue instaurar el primer régimen nacionalista de posguerra de carácter totalitario.
Una de las muchas innovaciones del régimen fue la del cargo del ''Duce'', con el objetivo de diferenciar al líder de las tradicionales estructuras del poder, siendo una posición privilegiada más allá de cualquier cargo existente y, por supuesto, más allá de la legalidad. Fue un régimen en el que convivían diferentes fuerzas (conservadoras, monárquicas, populares, sindicatos…) en el que la violencia de los primeros años le siguió una dura represión basada en la corrupción. La distribución de la economía y la sociedad se desarrollaría a través de corporaciones que gestionaban las órdenes del Estado, siendo obligatoria su afiliación

En política exterior, el fascismo se basó en un imperialismo romano clásico, aunque es verdad que Mussolini no era un líder ansioso por expandirse, utilizando la guerra contra Etiopía como una forma de expansión. Destaca la alianza que tenía desde 1939 con Alemania que, pese a ella, Italia no declaró la guerra a Reino Unido y Francia hasta muy entrado 1940.

2.2 Nazismo

El régimen nazionalsocialista creía fervientemente en la legalidad como base de respeto al régimen, regulando desde la discriminación y la exclusión étnica hasta la supresión de derechos y libertades, siendo dudosa su intervención en lo relativo a la 'solución final' (programa mediante el cual el nazismo planeaba destruir el pueblo judío). Estas leyes fueron aprobadas en un Reichstag lleno de nacionalsocialistas y vigilado por milicias nazis, que permitieron también transferir poderes al ejecutivo. En Alemania no se usaron en exceso las corporaciones, ya que la figura del Führer encarnaba al Volk (pueblo).

En cuanto a la conducta frente a la población judía, Hitler expresó su odio desde 1910.Este odio se puso en práctica mediante su exterminio, que recorrió varias etapas. En la primera (llamada Volkstumskampf) se basó en una purga étnica, la violencia y el desorden, particularmente en Polonia se separó a los judíos del resto de la población. Después se pasó a las campañas de deportaciones y el extermino (etapa llamada 'Aktion Reinhard') basada en asesinatos en masa desorganizados, principalmente con fusilamientos. Intentando ocultar sus hechos, establecieron los campos de concentración en zonas remotas y boscosas y siempre fuera de Alemania, siendo los campos de exterminio claves del genocidio nazi11.

2.3 Stalinismo

Fue un régimen con períodos de un totalitarismo férreo y otros de un control político. La época de mayor totalitarismo coincide con el stalinismo. La URSS fue el primer régimen totalitario que existió desde 1922 a 1991, siendo también el más longevo. También se le considera el más importante de todos por tres razones: el esquema leninista que le dio forma fue la inspiración de prácticamente todos los demás totalitarismos, aunque fueran opuestas al comunismo; la URSS intentó expandir su modelo totalitario a otros países y; por último fue la imagen dominante del totalitarismo en el pensamiento de quienes más lo han trabajado.

Con el fin de preservar el poder de la URSS y el suyo propio, Stalin iría en contra de sus aliados y militantes comunistas de todos los países. Por ejemplo en la guerra civil española tuvo la posibilidad de establecer un satélite soviético, pero decidió no intervenir más allá del mero apoyo logístico. Su cautela llegó al límite de firmar en 1939 un pacto de no agresión con la Alemania Nazi.
En política interior, Stalin desde el primer momento tuvo la necesidad de reforzar su posición, necesitando eliminar a Trotsky y todos los demás miembros del partido que fuesen rivales, ya fueran en el pasado, presente o potenciales. Además esto se extendió a sus allegados, conocidos, familia, etc. Para ello, Stalin codificó una serie de delitos originados en el seno de conspiraciones generadas por estos individuos, aunque hubieran pasado décadas o estuvieran ya muertos.

Aprovechando el asesinato del alto mando Sergei Kirov en 1935, lanzó la Gran Purga, basada en destruir a todos aquellos que lo habían criticado, habían causado problemas, enemigos potenciales entre otros. Para ello, reescribiría los aportes de Trotsky, llegando a eliminarlos. También incluyó como enemigos a ciertas naciones no rusas que podrían ser peligrosas para el gobierno soviético, siendo deportadas a lugares remotos.

Mientras que las troikas recorrían todo el país fusilando a millones de personas, se multiplicaba por todo el imperio el culto a la personalidad del dictador. El símbolo de estas décadas de purga y persecución fue el Gulag. Durante aproximadamente treinta años funcionó en la Unión Soviética una red o archipiélago de campos de concentración, trabajos forzados y castigo en la cual transitaron y murieron docenas de millones de personas, aunque nunca tuvo como objetivo la exterminación de la persona, sí pretendía que quien pasaba por ahí viviese un proceso de transformación esencial, necesitando devorar periódicamente a porciones de la población que no habían cometido ningún acto “criminal”. Se ha estimado que como consecuencia de decisiones de Stalin murieron entre cuarenta y sesenta millones de personas12.

3 OTROS CASOS (históricos y actuales)

3.1 Comunismo

Una característica del comunismo fuera de la Unión Soviética fue que, en la casi totalidad de los países en los que se instalaron regímenes de ese tipo, la propia URSS tuvo diversos grados de influencia en su imposición. La Segunda Guerra Mundial le dio a Stalin algo que no había planeado obtener a través de la conquista: extensiones en Europa oriental. A pesar de que en las conversaciones de paz prometió que devolvería a los países de esa región su independencia y autonomía democrática, Stalin consideró que necesitaba mayores defensas contra futuras invasiones similares a la alemana. De ahí surgió el conocido Telón de Acero.

El modelo que se instaló en estos países fueron idénticos, además de dependiente de la URSS, a tal punto que pasaron a denominarse “satélites” de esta última. El método era siempre el mismo: los partidos comunistas se consolidaban detrás de un líder que respondía a Moscú. Se organizaban elecciones fraudulentas, rodeadas de tropas soviéticas y acciones violentas, en las cuales resultaban electos con mayorías los partidos comunistas comenzándose a arrestar y purgar a los opositores al régimen, y a imponer constituciones y leyes idénticas a las soviéticas. En tan sólo unos pocos meses las grandes naciones de Europa oriental pasaron a verse como versiones apenas más ricas de la Unión Soviética. Estos gobiernos no tendrían política exterior ni interior durante las siguientes cuatro décadas, ya que la URSS se ocupó de aliviarles esa carga con sus propias acciones.

Otra región en la que se instaló el comunismo, también como consecuencia de la guerra, fue Asia Oriental. En el caso de Corea, por ejemplo, el Politburó soviético designó directamente como líder supremo a Kim Il-sung. Por otra parte, Mao Zedong en China tuvo que enfrentarse a un Guomindang que contaba no sólo con el apoyo de Estados Unidos, sino también del propio Stalin.

El comunismo se mantendría estable en todos esos países, pero el verdadero inicio del expansionismo soviético en la Guerra Fría llegaría con Nikita Khrushchev y su estrategia de conquista mundial, que lanzó en 1961. Esta es la etapa en la que se multiplican las intervenciones del KGB en América Central, Colombia, Medio Oriente, Vietnam, Angola y otros lugares. Una de las incorporaciones más notorias al totalitarismo comunista fue la de Cuba13.

3.2 Totalitarismo e Islam

En el siglo XX se han observado casos de sistemas de gobierno religioso-totalitarios, sobre todo en el mundo islámico. La cuestión de si se los puede denominar “totalitarios” varía según el caso, y es discutible sobre todo por su diferenciación de los sistemas ideológico-partidarios vistos antes. Sin embargo, esto no cambia el hecho de que las teocracias islámicas del siglo XX han alcanzado grados de control y aislamiento de sus sociedades virtualmente idénticos a los de los totalitarismos “tradicionales”.

Existen tres casos de importancia a discutir en este tema. El primero es el del régimen de la familia Saud en Arabia, que bajo insistencia de la propia familia se llama “Arabia Saudí”. El régimen se fundó desde el principio con intenciones teocráticas. Los aspectos totalitarios del régimen no se encontrarán en su organización política, sino a nivel de la vida cotidiana de sus súbditos. El régimen saudí es el mayor responsable a nivel mundial de la difusión de la ideología jihadista de subversión islámica. El resultado es que numerosas organizaciones terroristas, tanto en el propio mundo islámico como en Occidente, se han nutrido de dinero y espacios favorables para el reclutamiento y la difusión de su mensaje.

El siguiente sistema es el de la República Islámica de Irán. Bajo la consigna del velayat-e faqih, un principio ideológico-teológico que decreta la supremacía de los clérigos chiitas en todas las esferas de la política y la sociedad, los golpistas iraníes de 1979 alteraron el sistema de gobierno persa. La construcción de una capa de gobierno “islámico” por sobre la de la república, encarnada principalmente en el Consejo de Guardianes y la Guardia Revolucionaria Iraní, resultó en la dominación absoluta de la sociedad desde entonces se ha implementado estrictamente la sharia.

La tercera variante totalitaria del Islam político observado en el siglo XX es la del régimen talibán en Afganistán, que gobernó ese país durante pocos años en la década de los 1990s hasta 2001. La palabra “talibán” significa “estudiantes”, y refiere a la autoproclamación como estudiantes del Quran de los guerrilleros, insurgentes y terroristas que componen el movimiento14.

4 VÉASE TAMBIÉN

http://dcpa.wikidot.com/wiki:autoritarismo
http://dcpa.wikidot.com/wiki:autoritarismo

5 REFERENCIAS

1 Molina, I., Conceptos fundamentales de ciencia política, Alianza Editorial, 2007, pp. 125-126
2 Meucci, M. Á., Episteme n 5, vol. 31 n 2, Universidad Simón Bolívar, 2011, pág. 47
3 Meucci, M. Á., Episteme n 5, vol. 31 n 2, Universidad Simón Bolívar, 2011, pág. 59
4 Brum, P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011, pp. 1-2
5 Meucci, M. Á., Episteme n 5, vol. 31 n 2, Universidad Simón Bolívar, 2011, pág. 61
6 Arendt, H., Los orígenes del totalitarismo, Epub Libre, 2015
7 Molina, I., Conceptos fundamentales de ciencia política, Alianza Editorial, 2007, pp. 125-126
8 Molina, I., Conceptos fundamentales de ciencia política, Alianza Editorial, 2007, pp. 125-126
9 Christopher Hitchens en Brum, P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011
10 Brum P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011, pág. 2
11 Brum P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011, pp. 30-36
12 Brum P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011, pp. 8, 12-19
13 Brum P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011, pp. 37-40
14 Brum P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011, pp. 41-43

6 BIBLIOGRAFÍA

  • Meucci, M. Á., Episteme n 5, vol. 31 n 2, Universidad Simón Bolívar, 2011
  • Molina, I., Conceptos fundamentales de ciencia política, Alianza Editorial, 2007
  • Brum P., El impacto del totalitarismo en el s. XX, Universidad ORT, 2011
  • Arendt, H., Los orígenes del totalitarismo, Epub Libre, 2015
  • Aguirre E., V. y Malishev, M., Hanna Arendt: el totalitarismo y sus horrores
  • Pinillos Díaz, J. L., El totalitarismo de izquierdas, Sesión del día 22 de enero de 1985

Autores:

Carlos Pordomingo Campanero

Miriam Urgel

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