Meritocracia

1. CONCEPTO

El concepto de meritocracia se refiere a aquellos sistemas políticos donde se accede a los cargos de poder, no por el nacimiento o la riqueza (o sea, según pautas de adscripción) sino por los méritos (pautas de realización). En las sociedades industriales avanzadas, esos "méritos" se refieren en principio al desarrollo de la inteligencia y de los conocimientos, a las capacidades intelectivas evidenciadas y sancionadas por el sistema escolar, base indispensable (pero no suficiente) para tener acceso a la clase dirigente e iniciar luego un "cursus honorum" basado en el desempeño de cargos de creciente importancia, hasta donde lleguen las posibilidades evolutivas y la combinación de circunstancias de poder y de apoyos de cada uno.

El planteo meritocrático, necesariamente emparentado con la tecnoburocracia, ha merecido juicios favorables (ya que implica un justo reconocimiento de los méritos acumulados a partir de una base de igualdad de oportunidades) y juicios negativos (que niegan que sea real tal igualdad de oportunidades o hacen notar que de ese modo se produce una clase dirigente totalmente ajena a los valores y sentimientos del grueso de la población).

Con el concepto de meritocracia nos alejamos del concepto de nepotismo, más conocido como enchufismo o amiguismo, donde los puestos principales son ocupados por los individuos que pertenecen a una clase dominante o privilegiada.

1.1 Origen etimológico

Se trata de un compuesto híbrido greco-latino. Su primer elemento deriva del latín “merĭtum” (valor, mérito, salario que se gana, ganancia o servicio) o de meritus (el que se ha ganado algo, merecedor) participio del verbo mereri (ganarse algo, merecer), vinculado a una raíz indoeuropea. El segundo elemento “-cracia” ,muy empleado en términos políticos para expresar quién tiene el poder en un determinado sistema (democracia, aristocracia, burocracia, gerontocracia, etc.) deriva del griego -κρατος, con un sufijo –ia de cualidad.

2. HISTORIA

La idea de “mérito” ha existido siempre, pero no así la de “meritocracia”. Dicha palabra fue usada por primera vez en 1958 – y fue acuñada, mas bien, como una crítica.

Es posible retrotraernos en el concepto (aunque no en la palabra en sí) a la época de Confucio – u otro antiguo autor chino, Han Feizi – y al experimento diseñado en el segundo siglo antes de nuestra era, durante la dinastía Han, consistente en una serie de exámenes que evaluaban el “mérito” de empleados y directores en un estado burocrático.

Otras grandes figuras de la historia son Gengis Kan y Napoleón Bonaparte. Ambos dirigieron su vida y entorno a través de un sistema de Meritocracia, evidentemente ambos a su manera y con sus matices. La república ideal de Platón es otro claro ejemplo de Meritocracia.

Pero el término apareció por primer vez en el libro “Rise of the meritocracy”, del sociólogo Michael Young, siendo desarrollado en sentido negativo ya que establece que la clase social dominante viene desarrollada por la fórmula “Coeficiente Intelectual + Esfuerzo = Mérito”.

La historia imaginada por Michael Young está claramente relacionada con tres obras clásicas sobre la degeneración de las sociedades modernas: Un mundo feliz de Aldous Huxley en 1932, y Rebelión en la granja en 1945 y 1984 en 1948 de George Orwell (aunque la palabra “meritocracia” nunca fuera usada en sus libros).

3. MERITOCRACIA EN LA ACTUALIDAD

El término es muy utilizado especialmente en el área de administración, específicamente en administración pública, e inclusive se originó los concursos públicos, con el objetivo de combatir la sucesión de cargos y el nepotismo, prevaleciendo las competencias sin estar relacionadas con los enchufes o favores, relaciones sanguíneas, entre otras causas.

En relación a lo anterior, también la meritocracia es utilizada en organizaciones privadas, lo que llevo a las mismas adoptar criterios de valorización para sus empleados, y así poder desempeñar las funciones de acuerdo a sus capacidades y habilidades.

La meritocracia permite crear una sociedad justa, ya que todo lo logrado por los individuos es por sus esfuerzos y méritos a lo largo de su vida, y no por otras causas como su apellido, riqueza, sexo, religión, política, entre otras.

También podemos destacar como Estados meritocráticos modernos tanto Singapur como Ecuador, que tienen un sistema educativo superior basado en la meritocracia.

4. DEMERITOCRACIA

La demeritocracia aparece como una corriente que plantea una serie de problemas a la meritocracia como el siguiente: ¿Qué hacemos con los que no merecen o con los que tienen menos mérito? Alguien que no es elegido en un sistema meritocrático no solamente causa un daño social, sino que también produce una disminución de la eficiencia y la calidad dentro de la organización.

Además de evitar promocionar a los incompetentes, debemos cuidar adecuadamente a la gente que se queda en donde le pertenece. O, mejor dicho, de quienquiera que haga un trabajo necesario e irremplazable, aunque no pertenezca a los más altos niveles de la jerarquía

Muy pocas personas carecen por completo de mérito. Pero incluso en ese caso, ninguna sociedad civil puede darse el lujo de ignorarlos. Incluso los criminales deben ser tratados con humanidad. En teoría, esta es la regla – y una opinión compartida por la gente considerada. Pero los hechos están muy a menudo por debajo de cualquier nivel aceptable.

5. REFERENCIAS

Giancarlo Livraghi (2011) “Las contradicciones de la meritocracia”. Gandalf.it. En: http://www.gandalf.it/estupidez/meritocr.htm. [Consultado: 4 abril de 2016, 11:51 am]

“Meritocracia” (2015,22) de noviembre. Wikipedia, La enciclopedia libre. Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Meritocracia [Consultado: 4 abril de 2016, 11:43 am]

“Significado de meritocracia” (s/f.). En Significados.com. Disponible en: http://www.significados.com/meritocracia/ [Consultado: 4 de abril de 2016, 11:02 am].

“Meritocracia” (s/f.) Glosario de Conceptos Políticos Usuales. En Eumed.net. Disponible en: http://www.eumed.net/diccionario/definicion.php?dic=3&def=382 [Consultado: 4 abril de 2016, 11:30 am]

Autores:

Carolina Alonso Colmena

María del Mar Ferrández Gómez

_m
Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License