Genocidio

El genocidio es un delito internacional consistente en «cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal».

“En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal: Matanza de miembros del grupo; Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.”

Artículo II de la Convención Internacional para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio (1948).

Contenido:

1. Regulación
1.1. Tribunales Ad Hoc.
1.2. Corte Penal Internacional.
2. Casos de Genocidio.
2.1. Alemania.
2.3. Ruanda
2.4. Yugoslavia.

1. Regulación

En 1944 se acuña el término para referirse al holocausto, aunque todavía no estaba tipificado como delito internacional. La primera regulación sobre el Genocidio fue la Resolución de la AGNU 96 (I) del 11 de diciembre de 1946, que recogía los principios sentados en el Estatuto de Nürnberg, y que hacía una referencia expresa al crimen de Genocidio como la privación de la existencia misma a todo un colectivo humano por razón de la naturaleza que lo constituye. No obstante, en este Tribunal no fueron imputados delitos de Genocidio, sino Crímenes contra la Paz, Crímenes de Guerra, y Crímenes contra la Humanidad.

En el seno de Naciones Unidas, se crea la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio en 1948. En este Tratado se definen por primera vez los supuestos de hecho y las condiciones materiales que deben darse para considerar una actuación criminal constituyente de Genocidio.

En la primera mención al crimen de Genocidio sí se incluía de forma expresa a los grupos políticos como víctimas de un delito de Genocidio. Sin embargo, la Convención Internacional sobre el Genocidio especificó claramente los grupos susceptibles de sufrir un Genocidio, excluyendo de forma implícita a los grupos políticos. Además, los extractos de las negociaciones en el proceso de redacción reflejan la insistencia de una minoría de Estados de incluir a este colectivo, cuyo mayor defensor fue la delegación de Venezuela, que alegó una objeción por la que entendía incluidos los ataques cometidos de forma sistemática y deliberada con motivo de exterminio sobre grupos cuyo elemento identificador sea la ideología política. Este detalle es muy importante, ya que la principal defensora de la exclusión de los grupos políticos en el delito de genocidio fue la URSS de Stalin por temor a una posible acusación futura. En este sentido, quedó claro que las grandes potencias que habían utilizado la violencia del Estado para deshacerse de los disidentes políticos (casi todas) se negaron a la inclusión de este colectivo entre las víctimas.

1.1. Tribunales Ad Hoc

Con la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio se llama a los criminales a ser juzgados “por los tribunales penales internacionales que tengan jurisdicción”, invitando a la Comisión de Derecho Internacional de la ONU a “establecer un órgano judicial internacional para juzgar a las personas acusadas de Genocidio”. Así pues, se plantea este propósito que no llega a concretarse en un tribunal internacional a corto- medio plazo.

A principios de los 90, a propósito de los conflictos de Yugoslavia (concretamente en Bosnia) y Ruanda, con la consiguiente comisión masiva de Crímenes de Lesa Humanidad, de Guerra y Genocidio, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió establecer dos tribunales ad hoc para dar respuesta a estos casos, aunque vuelve a reafirmar la necesidad de establecer una corte penal internacional de carácter permanente.

1.2. Corte Penal Internacional

Se trata de un órgano de justicia internacional permanente cuyas competencias están reguladas en el Estatuto de Roma de 1998. En el artículo 6 se reconoce la competencia de este órgano para juzgar el delito de Genocidio y ratifica la definición establecida en la Convención de las Naciones Unidas de 1948.
La Corte Penal Internacional tiene jurisdicción sobre:
➢ Los crímenes cometidos por ciudadanos de Estados que han ratificado el Estatuto de Roma.
➢ Los crímenes cometidos en el territorio de los Estados que han ratificado el tratado.
En cuanto a la condena que puede imponer la Corte Penal Internacional, no puede ser la pena de muerte, sino períodos de encarcelamiento muy prolongados (de hasta 30 años) o la cadena perpetua cuando se justifica por la gravedad del caso. La Corte puede, además, imponer multas y decomisos, entre otras medidas. La Corte Penal Internacional también puede actuar cuando las instituciones nacionales de justicia son involuntarias o incapaces de actuar.
A día de hoy, el Estatuto de la Corte Penal Internacional ha sido ratificado por 121 estados, representando a cada región del mundo. No obstante, países como Estados Unidos, Rusia, China, India, Israel, Cuba o Iraq no firmaron ni ratificaron el Estatuto de la Corte.

2. Casos de Genocidio

2.1. Alemania

El genocidio Nazi fue la aniquilación sistemática y burocrática de seis millones de judíos por parte del régimen y sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial. En 1933, los alemanas forzaron a los Judíos a renunciar a sus trabajos, a sus estudios en las universidades y a retirarse de toda actividad en otras áreas de la vida pública. En 1945 dos de cada tres judíos europeos habían sido asesinados, más de 250,000 Gitanos también resultaron víctimas del genocidio Nazi.

Destacable de este régimen fueron los campos de concentración y los campos de exterminio. Donde los prisioneros sufrían hambre, sobrepoblación, fría y enfermedades, antes de morir. Las víctimas cuando llegaban a los campos de exterminio eran separados entre hombre por un lado y mujeres y niños por otro. Les obligaban a entregar todas sus pertenencias antes de asesinarlos en las cámaras de gas.

También se conoce que en estos lugares los prisioneros eran sometidos a experimentos médicos.

2.2. Ruanda

Con la muerte del presidente de Ruanda en 1994 se desencadenó una ola de violencia en la que participó un alto porcentaje de la población, concluyendo con una masacre de la minoría tutsi a manos de la mayoría hutu. Este episodio termina a los cinco meses con un saldo de un millón de muertos y más de 200.000 violaciones a mujeres. Además, este conflicto se caracteriza por los métodos crueles utilizados como relaciones sexuales forzadas con mujeres infectadas con SIDA, extremidades amputadas a golpe de machete, violaciones masivas, cientos de personas quemadas vivas en recintos cerrados o ejecuciones de niños y bebes, entre otras.

El Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TIPR) concluyó que se había producido un delito de Genocidio, ya que las prácticas llevadas a cabo denotaban una intencionalidad de exterminio y aniquilación de la población tutsi.

2.3. Yugoslavia

Se conoce por genocidio de Srebrenica a la matanza de más de 8.000 civiles bosnios de etnia musulmana, así como la desaparición de más de 14.000 que tuvo lugar en el enclave de Srebrenica a manos de fuerzas serbias y serbobosnias en julio de 1995 en el marco de la guerra de Bosnia (1992-1995). La masacre, aunque estuvo dirigida principalmente a la aniquilación de los varones, incluyó a niños, mujeres y ancianos. Se trató de una política de asesinato sistemático o “limpieza étnica” de los territorios que debía ocupar la “Gran Serbia” diseñada por el gobierno de Slobodan Milosevic.

3. Véase también

• Holocausto
• Racismo
• Limpieza étnica
• Crímenes Contra la Humanidad
• Crímenes de Guerra
• Derechos Humanos

4. Referencias

Férnandez Pacheco , C. (2011) “El genocidio en el Derecho Penal Internacional”. Valencia: Universitat d'Alacant.
Jiménez de Asúa, L. (1950). “Tratado de Derecho Penal. Tomo II”. Buenos Aires: Losada.
Werte, G. (2011). “Tratado de Derecho Penal Internacional”. Valencia: Tirant lo Blanch.

Autores:

Yeray Campos Chica
Javier Díaz Ortiz
Ana Garde Tanco
Laura Gómez Rodriguez

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