Desobediencia civil

Definición

La desobediencia civil es un acto público, no violento, consciente, político e ilegal cuyo objetivo es, generalmente, cambiar una ley o una decisión del gobierno.

El término civil hace referencia a los deberes generales que toda ciudadana debe reconocer, legitimando así el orden legal vigente. Una ciudadana es toda persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometida a sus leyes. Por lo tanto, l[a desobediencia civil se plantea alli donde existe una exigencia ordinaria de obediencia en el ámbito de lo que se llama sociedad civil.

También puede denominarse resistencia pasiva pues la desobediencia civil es estrictamente pacífica. Este rasgo es de una importancia capital para distinguir la desobediencia civil de la resistencia y otras actividades que se realizan con violencia.

Contenido:

1. Definición.
2. Características.
3. Historia.
3.1Henry David Thoreau.
3.2 Mohandas K. Gandhi
3.3 Martin Luther King Jr.
4. Desobediencia civil en la actualidad.
4.1 La ley y la desobediencia civil.
5. Referencias bibliográficas.
6. Términos relacionados

2. Características.

Se considera la desobediencia civil como la ruptura de la obligación política. Consiste normalmente en el incumplimiento o violación de una norma que la desobediente civil considera inicua según el juicio de sus convicciones morales, con el fin de conseguir que el legislador la cambie por otra con la cual ésta se sienta satisfecha.

Esta satisfacción va acorde con los intereses generales de las demás ciudadanas, es decir, debe guardar cierta relación con una concepción de la justicia o del bien común. La búsqueda de una nueva norma tiene un fin político, de cambio social. La desobediencia civil podría considerarse así una fuerza estabilizadora de la sociedad.

La desobediente civil no cuestiona el principio de legitimidad en cuyo marco actúa si no que su pretensión es que las normas y actos del gobierno sean conformes a dicho principio de legitimidad. Es decir, no es revolucionaria, ni pretende imponer su criterio a la mayoría, sino que respeta las reglas democráticas de cambio político.

Así, la desobediencia civil compensa su fragilidad material con su fuerza moral, que reside en que el orden al que se enfrenta solo puede triunfar sobre ella a base de traicionar sus propios presupuestos legitimadores.

La desobediencia civil implica también la disposición a acatar las sanciones que conlleve el incumplimiento de la norma ya que son manifestación de las reglas del juego civilizado. Además, son aprobadas por la mayoría de la representación popular, la depositaria de la soberanía, y por lo tanto, de la legitimidad misma. Esto, por otra parte, sirve como demostración de la lealtad al conjunto por parte de la desobediente y corona la justificación moral de ésta diferenciando la desobediencia moralmente motivada de la infracción interesada u oportunista.

«Un individuo que quebranta una ley que según su conciencia es injusta, y voluntariamente acepta el castigo yendo a la cárcel para hacer consciente a la comunidad de la injusticia de esa ley, está en realidad expresando el más profundo respeto a la ley» (Luther King, 1963) []

El quebrantamiento debe ser público ya que lo que la desobediente civil busca es hacer llegar al legislador la conciencia de la iniquidad de una norma. Pero no solo busca influir en sus gobernantes, también en la opinión pública. En democracia precisa generar previamente un estado de ánimo en la opinión pública que, a su vez, haga patente al legislador la necesidad de derogar o reformar la norma en cuestión. Por ello la desobediencia civil suele ser, asimismo, colectiva, y no individual y es por esto que Rawls (filósofo americano) define la desobediencia civil como una forma de discurso público con una función pedagógica.

En la medida en que una persona actúe siguiendo los dictados de la justicia a pesar de que sean contrarios a la legislación de un determinado momento, acepte cumplir la pena que por sus acciones le imponga el estado y haga pública la causa de su desobediencia, provocará que otras personas se replanteen su colaboración con el Estado al contrastarla con lo que esa persona haya decidido y si advirtieran que están apoyando la injusticia podrían decidir unirse a su desobediencia.

Se entiende pues por desobediencia civil un acto de quebrantamiento público de la norma por razones de conciencia y por medios pacíficos, con aceptación voluntaria de las sanciones que dicho quebrantamiento lleve.

3. Historia

Los tres grandes representantes de la desobediencia civil son Thoreau, Gandhi y Martin Luther King que para oponerse a la injusticia de la legislación vigente en un determinado momento, realizaron acciones no violentas de desobediencia a la ley.
Thoreau expresó su deseo de retirar la lealtad a un gobierno injusto al negarse a pagar un impuesto y advirtió del deber de no prestarse a colaborar con el mal que una misma condena. En la misma línea, Gandhi con la doctrina de la no-violencia, exigió abstenerse de realizar la injusticia y no colaborar directa ni indirectamente con el mal. Por su parte, Martin Luther King abogó por la erradicación de la injusticia a través de acciones pacíficas firmes, persistentes y decididas.

Todos coinciden al reclamar salir de la indiferencia ante el mal en la que por miedo o comodidad se pueda estar instalada y rechazar toda participación en la injusticia, particularmente negándose a colaborar con la mentira del régimen político.
Como el mismo Thoreau citó en su libro, Aquellos, quienes a la vez que desaprueban el carácter y las medidas de un gobierno, le entregan su respaldo, son sin duda sus mas conscientes soportes y con frecuencia el obstáculo mas serio a la reforma (Thoreau, 1849: 10). Además argumentó que no es obligación de un individuo dedicarse a la erradicación del mal, aún del más enorme; bien puede tener otras inquietudes que lo ocupen. Pero es su obligación al menos lavarse las manos de ese mal, y si no le dedica mayor pensamiento, tampoco debe darle su apoyo en la práctica (Thoreau, 1849: 9). Lo que tengo que hacer es vigilar, a toda costa, que yo mismo no me preste al mal que condeno (Thoreau, 1849:15).

3.1 Henry David Thoreau.

Henry David Thoreau (1817-1862) introdujo el concepto de desobediencia civil en la publicación de su libro Civil desobedience en 1849. Al ser requerido a pagar los impuestos federales destinados a financiar la agresión bélica de los Estados Unidos de América contra México iniciada en el año de 1846, Thoreau propuso, desde la base de sus convicciones morales personales, desobedecer los actos del gobierno estadounidense (y las normas jurídicas en que éstos se apoyaban) como medio para llamar la atención sobre la injusticia inscrita en la invasión del territorio mexicano por parte de las fuerzas armadas estadounidenses. Puesto ante la disyuntiva de obedecer las leyes injustas o incumplirlas, Thoreau optó por lo segundo. Él mismo sentenció que el pueblo norteamericano tiene que cesar de tener esclavos y de hacer la guerra a México, aunque le cueste su existencia como pueblo. Thoreau plantea el derecho a la revolución, a una revolución pacífica que se iniciaría con la negación al pago de impuestos por parte de la población ya que Bajo un gobierno que enarcela injustamente, el verdadero lugar para un hombre justo esta en la carcel (Thoreau, 1849:13).

3.2 Mohandas K. Gandhi

Casi ochenta años después Mohandas K. Gandhi (1869-1948) reelaboró la teoría de la desobediencia civil esbozada por Thoreau, cuyo presupuesto básico consistía en limitar la oposición contra la ley que se considera injusta a acciones de sesgo individual, y le confirió una dimensión colectiva y proactiva en el contexto del método conocido como satyagraha. El término satyagraha está compuesto por las voces sánscritas satya (verdad) y agraha (firmeza). La finalidad de la satyagraha consiste en servirse de la fuerza espiritual en lugar de la física ya que esta última podría llegar a caracterizarse por el odio y, en el extremo, desembocar en la violencia.

Pero Gandhi advirtió del peligro de actuar de forma colectiva y él mismo predicó: «Si tenéis que expresar vuestro desacuerdo, tened mucho cuidado de que vuestras opiniones traduzcan vuestras convicciones más íntimas, sin contentaros con alinearlas pura y simplemente dentro de las consignas de un partido»

Uno de los preceptos fundamentales de la predicación gandhiana consiste en que las campañas no-violentas deben acompañarse de un conjunto de conductas orientadas a demostrar al adversario que la desobediencia civil no radica exclusivamente en derrotarlo sino, por el contrario, en construir un modo de convivencia mejor. Es decir, no consiste sólo en una actitud de oposición, sino que también pretende mejorar la realidad social del momento.

A partir del redimensionamiento conceptual de la desobediencia civil realizado por Mahatma Gandhi, ésta ha sido empleada en reiteradas ocasiones como táctica pacífica tanto para impulsar el cambio social como para reivindicar el cumplimiento de normas legales y constitucionales vigentes.

3.3 Martin Luther King Jr.

En último lugar destaca el movimiento pro derechos civiles liderado por Martin Luther King Jr. (1929-1968) en los Estados Unidos. La teoría de la no-violencia de Gandhi ejerció una gran influencia en King que determinó que las acciones directas no violentas en defensa de la no discriminación de los negros eran el último recurso al que se acudía si había fallado la previa negociación con las autoridades locales. Se crea así un tipo de tensión constructiva no violenta necesaria para el progreso.
King hace hincapié en la no-violencia de los medios, aun en el caso de que ellos mismos sean víctimas de violencia «la no violencia exige que los medios que utilicemos sean tan puros como los fines que perseguimos»

Ante una injusticia King defiende que todos actuemos, no sólo quienes son víctimas de la misma, ya que «lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente». En este sentido se muestra profundamente decepcionado por lo que denomina el «terrible silencio de la gente de bien».

4. La desobediencia civil en la actualidad.

Con el surgimiento del Movimiento 15M, movimiento ciudadano que nace en la manifestación convocada por diversos colectivos el 15 de mayo del 2011 cuando tras finalizar ésta, un grupo de manifestantes decide de manera espontánea acampar en la Puerta del Sol; tras esto se sucederían una serie de revueltas pacíficas en España con la intención de promover una democracia más participativa y alejada del bipartidismo (PP-PSOE) y del dominio de bancos y corporaciones, así como un auténtica división de poderes. A raíz de la movilización mundial del 15 de octubre del 2011, comienzan a surgir nuevos partidos políticos como el Partido X o Podemos. Este movimiento influye en movimientos que han aparecido posteriormente en otros países como Nuit Debout o el movimiento Occupy; nacen en España y en otros países europeos iniciativas y colectivos que llevan la desobediencia civil como bandera.

En Grecia surge el movimiento Yo no pago, que se revela ante la imparable subida de los precios del transporte público, los peajes y los parquímetros. Un miembro de este movimiento explicó a El Confidencial que surge porque consideran que con los recortes sociales y las subidas de precios e impuestos no hay un cambio en la actitud de la Administración y que también vale para decir yo no pago´´ la crisis porque no la he creado. Este tipo de desobediencia civil se conoce también como desobediencia económica. La plataforma de afectadas por la hipoteca es un movimiento social que lucha por el derecho a una vivienda digna que surge en Barcelona en el año 2009 y que está presente en toda la geografía española. La plataforma surge en el marco de la crisis inmobiliaria española del 2008-2013 que fue desencadenada por la burbuja inmobiliaria, y de las protestas posteriores. Esta plataforma agrupa a personas con dificultades para pagar la hipoteca o en proceso de ejecución hipotecaria y se define como un movimiento apartidista, no violento y asambleario. La plataforma realiza acciones de desobediencia civil y de resistencia pasiva ante las ejecuciones y notificaciones de desahucios realizando concentraciones ante la puerta de la casa de los afectados impidiendo el paso de los agentes judiciales. ++ 4.1. La ley y la desobediencia civil. La desobediencia pasiva hasta ahora se encuentra penada con entre seis meses y un año de cárcel. Pero es de aplicación de la eximente de responsabilidad común del artículo 20.5 de nuestro código penal que establece el estado de necesidad como eximente de responsabilidad criminal. El anteproyecto de reforma del código penal establece que La falta de desobediencia desaparece del Código, pero se sancionará como infracción administrativa de la Ley de Seguridad Ciudadana. + 5.Referencias bibliográfcas. Thoreau, H.D. (1849). Desobediencia civil. https://mauriciocali.wordpress.com/%C2%BFcual-es-el-rol-de-la-desobediencia-civil-en-una-democracia/ González Marsal, C (2010), Desobediencia civil volviendo a Thoreau, Gandhi y M. L. King´´ http://revistas.ucm.es/index.php/FORO/article/view/37191/35996
Movimiento Yo no pago:
http://movimientoyonopago.blogspot.com.es/
Viajar por la patilla: llega el movimiento ``yo no pago´´ 4.01.2012. El confidencial:
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012-01-04/viajar-por-la-patilla-llega-el-movimiento-yo-no-pago_583340/
https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_15-M
Plataforma de afectados por la hipoteca:
https://es.wikipedia.org/wiki/Plataforma_de_Afectados_por_la_Hipoteca

6. Términos relacionados

Acción directa no violenta.
Desobediencia económica.

Autoras:

Marina Gómez Álvarez
Claudia Copé Algar

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