Demagogia

Definición

Se llama demagogia a la práctica política que, a través del uso de medios como la retórica y la propaganda, busca aprovechar los sentimientos y emociones de las personas para alcanzar sus propios fines. A la persona que hace uso de la demagogia se le denomina demagogo.

Contenido

1. Etimología
2. Origen y evolución histórica
3. La demagogia en el siglo XX
4. Términos Relacionados
5. Bibliografía

1. Etimología

El término original heleno para referirse a demagogia se conformaba por demos (pueblo), y ago (conducir), no se trataba en ningún caso de un concepto negativo, pues el hecho de guiar al pueblo podía acarrear intenciones positivas, como se considera que así ocurrió con personajes como Gandhi o el Dalai Lama. En cambio, éste término, igual que la democracia griega, evolucionó, y pasó a conllevar una acepción negativa debido a que el verbo ago (que originalmente implicaba un significado mucho más relacionado con guiar o conducir de forma democrática y libre), obtuvo significado que podría entenderse como dirigir de forma mforzosa y con un carácter antidemocrático, similar a un perro que guía el ganado.

De ésta forma, el término demagogia se comenzó a emplear con individuos que hacían uso de la política para defender sus propios intereses a través de toda clase de métodos como serían la manipulación o la mentira.

2. Origen y evolución histórica

Demagogia. Ese término utilizado tan frecuentemente, en muchas ocasiones de una manera errónea. Citando al gran pensador heleno discípulo de Platón, la demagogia es una forma “impura” de gobierno para Aristóteles. Impura en contraposición a aquellas que denominó como formas puras de gestión de una sociedad; Monarquía, aristocracia y democracia, esta clasificación atiende al numero de individuos que ejercen el poder.

Para el filósofo griego, la monarquía hace referencia al mando de una única persona, la soberanía la ostenta un único individuo. Cuando este poder soberano es ejercido por varias personas seleccionadas o escogidas lo denomina aristocracia. Por último, cuando es el pueblo, la gran masa de la población la que se hace cargo de sus propios asuntos, Aristóteles denomina a esta forma de gobierno, democracia.

A su vez, las tres formas enumeradas en el párrafo anterior se pueden ver enormemente deformadas en el caso de que se sustituyan los principios básicos que dan lugar a tales directrices a la hora de ejercer la función de gobierno, a si, nos encontramos con que si se suplanta el interés general por el interés particular la monarquía degenera en tiranía, del mismo modo, la aristocracia pasaría a llamarse oligarquía y en último lugar, y aquí el concepto que domina este texto, la democracia pasaría a llamarse demagogia. Y es aquí donde encontramos el significado original del término en sus fuentes griegas.

Siguiendo el hilo heleno, en la república griega, en la Atenas democrática si cabe, hay constancia de dos grandes figuras muy ligadas a la demagogia: Cleón e Hipérbolo, ambos causantes de grandes alborotos en las asambleas públicas. La democracia helénica daba cabida a todas las opiniones, incluidas las de los demagogos. Hipérbolo, gran demagogo en las asambleas públicas adulaba al demos (pueblo) y pretendía seducirlo para sus propósitos. Era exaltado, violento, disociador, inescrupuloso y cínico, no obstante hubo un momento en que este alcanzó una cierta influencia en el agora de los atenienses.

El profesor Norberto Bobbio ha sostenido siempre que en la historia de las doctrinas políticas, se considera que fue Aristóteles quien especifico y definió por primera vez la demagogia señalándola como la forma corrupta o degenerada de la democracia. En numerosas ocasiones anota que el pensador heleno definió al demagogo como el “adulador del pueblo”.
Aristóteles receló siempre de la democracia, en primer lugar porque le parecía peligrosa para la paz pública debido a la división y el enfrentamiento entre ricos y pobres que esta solía producir. También sería adecuado señalar que además le parecía que representaba la subordinación de la razón a la pasión; y finalmente porque a su manera de ver podía derivar muy fácilmente en la demagogia.

Bajo la influencia helénica, el pensador francés Montesquieu afirmó que cuando una democracia esta dirigida por personas mediocres el peligro de que debido a estas degenere en demagogia es inminente. Para otro de los autores de la Enciclopedia francesa, D´Alembert “nada existe mas terrible que una democracia despótica porque enraíza casi siempre en la incultura y en las bajas pasiones, no de uno, sino de muchos.

En otro tiempo, el mismo término pasaría a ser algo diferente; dejando atrás la estrecha relación con una forma de gobierno para encuadrarse y señalar a un estilo engañoso e irresponsable de hacer política el cual promete a los pueblos el paraíso terrenal a cambio de menores obstáculos.

También se aplica la palabra especialmente a la retórica política. Discurso demagogo es aquel que ofrece y vende aquello que no podrá ni cumplir ni satisfacer, alentándolo con infundadas esperanzas, halagando pasiones de la multitud,
exacerbando conductas irracionales y jugando con anhelos.

Por tanto, y después de este breve repaso acerca del término que nos ocupa, llámese demagogo al político que con zalamerías y afectación adula a la masa y le dice solo lo que ella quiere escuchar. Por lo general es diestro en las artes menores de la oratoria patriotera y hueca. Pero es siempre un conductor conocido porque esta sometido a la voluntad y querencias de la masa. Carece de iniciativa, aprueba todos los actos de ella, no se atreve a rectificar sus errores y se deja guiar por ella sumisamente a pesar de su apariencia de “liderato”.

La demagogia en el siglo XX

Con la llegada de finales del siglo XIX y principios del XX se producirá un auge del uso de la demagogia, que viene provocado por la aparición de numerosos nuevos sistemas de gobierno democráticos.
Será especialmente notoria en el caso de los sistemas de orientación liberal, en gran parte por el surgimiento de nuevos e innovadores métodos de difusión tecnológica, lo que permitirá la aparición de la propaganda a través de medios como la radio, la prensa escrita y finalmente la televisión. La demagogia encontrará su punto de expresión álgido en las campañas políticas que buscan el voto para obtener los poderes democráticos estatales.

4. Términos Relacionados

  • Democracia
  • Populismo
  • Elecciones
  • Retórica

5. Bibliografía

Aristóteles, introducción, traducción, y notas de García Gual, C. y Pérez Jiménez, A. (2005). Política. Madrid:Alianza
Temprano, E. (1998). Contra la demagogia. Madrid:Tecnos
Enciclopedia de la política de Rodrigo Borja Enciclopedia de la política de Rodrigo Borja

Autores:

Enrique Alcalde Ruiz

Tomás Nicolás Méndez

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